jueves, 10 de julio de 2008

Nueva York prohíbe grasas hidrogenadas en los alimentos

Nueva York prohíbe grasas hidrogenadas en los alimentos
 

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Nueva York, Efe
Las grasas hidrogenadas, conocidas como «trans», están prohibidas desde ayer en los establecimientos y supermercados de Nueva York, la primera ciudad estadounidense en adoptar una medida tan restrictiva sobre ese componente, que favorece la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.

«Desde el 1 de julio de 2008 los establecimientos de servicio de comidas no podrán almacenar, usar o servir ningún alimento que contenga aceites, mantecas o margarinas vegetales parcialmente hidrogenados con 0,5 gramos o más de grasas trans por porción», explica el Departamento de Salud de Nueva York en su página web.


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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
http://www.nutriologiaortomolecular.org/
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Nueva York prohíbe las grasas hidrogenadas en los alimentos

Nueva York prohíbe las grasas hidrogenadas en los alimentos
  1. • El producto, que es muy utilizado en repostería y panadería, bloquea las arterias
  2. • La medida, que ya se aplicaba en los restaurantes,seamplía al resto de comercios
NOELIA SASTRE
NUEVA YORK

La batalla viene de lejos. Michael Bloomberg, el millonario alcalde neoyorquino, se ha propuesto mejorar la salud de sus votantes a golpe de prohibición. Primero fue el tabaco. Después ha sido el turno de las grasas trans, también conocidas como aceite vegetal parcialmente hidrogenado, con tantas calorías como otras grasas pero con una peligrosa particularidad: bloquean las arterias.
Hace año y medio fueron los restaurantes los que tuvieron que prescindir de este producto para cocinar. Pero desde el martes, el veto se ha expandido, porque se ha ampliado a todos los establecimientos que sirven comida, ya sean supermercados, tiendas o locales que vendan alimentos preparados, incluidas las panaderías y las pastelerías. Aquellos que sigan echando mano de las grasas trans podrán ser multados con hasta 2.000 dólares (1.260 euros).

LA PARADOJA
La cruzada antitrans entra en un nuevo plano. Se trata de eliminar el aceite vegetal procesado, un producto que la industria de la alimentación presentó en los 80 como la gran alternativa al aceite de origen animal. Por consejo de los expertos se sustituyó la mantequilla por la margarina porque era "más sana" y luchaba contra el colesterol (un cambio que en Estados Unidos se produjo mucho antes, en la segunda guerra mundial, cuando la margarina sustituyó a la racionada mantequilla). Ahora, sin embargo, los nutricionistas dicen que el sello "100% vegetal" no es ninguna garantía: aunque la grasa vegetal es inofensiva, no lo es el tratamiento industrial (la hidrogenación) usado para prolongar la vida de los alimentos y potenciar su sabor.
Los chefs se han puesto manos a la obra para ofrecer bollería y comida preparada (las dos grandes pesadillas de las arterias) sin grasas trans, que son las que le dan el aspecto crujiente a las patatas fritas y la mejor forma a los hojaldres.
Además, para allanar el camino en esta transición, Nueva York ha puesto en marcha el Trans-Fat Help Center. Su directora, Laura Stanley, afirma que han recibido quejas sobre las famosas cookies. Sin estas grasas, las pastelerías alegan que no logran el clásico aspecto de las galletas más consumidas del país. "Estos problemas se resolverán", dice Stanley, que ofrece consejos en la web del centro (www.notransfatnyc.org), donde se explica cómo freír de forma sana y se incluye una lista de los productos con "cero grasas trans" junto a sus precios.
Dunkin' Donuts, Burger King, McDonald's, KFC y Pizza Hut aseguran haberlas eliminado de sus locales neoyorquinos y prometen hacer lo mismo en el resto. En el caso de Pizza Hut, incluso alterando la receta de su pizza "crujiente". Todos parecen estar utilizando a Nueva York como si fuera un laboratorio.


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AHANAOA A. C.
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jueves, 3 de julio de 2008

La dieta de los esquimales / Rica en aceites Omega-3 y Omega-6

La dieta de los esquimales / Rica en aceites Omega-3 y Omega-6


Getty Images
La dieta de los japoneses, en la que abunda el Omega 3 y Omega 6, previene enfermedades del corazón y efectos anti-edad.
EFE


Los ácidos esenciales
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Se ha comprobado que la dieta de los esquimales y los japoneses, en la que abundan distintas variedades de pescado azul que contiene Omega-3 y Omega-6, les ha hecho menos proclives a las dolencias cardiovasculares y al envejecimiento. La propia American Heart Association (AHA) asegura que estos ácidos grasos benefician tanto al corazón de las personas sanas, y los que están en alto riesgo o sufren de enfermedades cardiovasculares.

Los ácidos esenciales

"Los Omega 3 y 6 son ácidos grasos esenciales que el cuerpo no libera. Es decir, que sólo podemos adquirir de la comida. Estos reducen inflamación, el riesgo de enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer, incluyendo el de seno y el de próstata", afirma Carissa Rivas, nutricionista de Susan's Healthy Gourmet, una compañía que tiene un programa de alimentación antiage.

Hasta hace unos años se consideraba que los ácidos grasos esenciales eran de por sí dañinos para nuestra salud. Pero investigaciones recientes han demostrado que no sólo resultan beneficiosos sino también que están directamente implicados en el mantenimiento de la fluidez de las membranas celulares y en otras funciones importantes de nuestro organismo.

Pueblos muy acostumbrados al consumo de pescado azul y mariscos, como los esquimales y los japoneses, padecen proporcionalmente menos afecciones cardiovasculares que habitantes que tienen otra variedad alimenticia, dictan los estudios.

"Estas grasas saludables, monosaturadas y polisaturadas tienen importantes beneficios para prevenir enfermedades del corazón y efectos anti-edad para el cuerpo y la piel", añade Vincent Giampapa, médico experto en antienvejecimiento y autor de The Gene Makeover: The 21st Century Anti-Aging Solution.

Además, la abundancia del omega 3 y el omega 6 puede incluso contribuir a combatir la depresión y la disminución de las defensas naturales del cuerpo.

También ha quedado demostrado que estas sustancias se transforman en prostaglandinas, necesarias para regular los sistemas reproductivo, inmunológico y digestivo. Las prostaglandinas son responsables también de la respuesta del intestino  a la agresión por parte de algún alimento contra el que se ha desarrollado sensibilidad de tipo alérgico.

De acuerdo con Giampapa, los siguientes alimentos son excelentes fuentes de omega-3 y omega-6:

    * Los aceites de pescado (un promedio de bacalao, fletán o halibut, caballa o macarela, salmón y rockfish)
    * Aceite de hígado de pescado (bacalao del Atlántico)
    * Mariscos (ostra del Pacífico)
    * Nueces y aceites de semillas como: castaña, nuez de la india, cacahuete, Calabaza, ajonjolí, girasol, linaza, maíz.
    * Aceite de algodón, de  canola y de soya.
    * Aceite de germen de trigo

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AHANAOA A. C.
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lunes, 30 de junio de 2008

Grasas trans / El top ten de las comidas prohibidas para la salud

El top ten de las comidas prohibidas para la salud

Son alimentos que contienen grasas trans, que aumentan el riesgo de sufrir ateroesclerosis y enfermedades coronarias. Qué debe evitar para no consumir este tipo de sustancias

Las grasas trans son las que surgen del proceso industrial de hidrogenación por el que pasan las vegetales, cuyo resultante es un tipo de grasa que sólo en los Estados Unidos causa alrededor de 30 mil muertes por año.

Si bien durante años se proclamó que el aceite vegetal es mucho mejor que el de origen animal, especialmente para el colesterol, los procesos industriales por los que éstas pasan para aumentar su duración los transforman.

Con el fin de prolongar la vida de estas grasas y potenciar su sabor, las industrias de alimentación someten a las grasas vegetales a un proceso llamado hidrogenación, que básicamente consiste en aumentar el número de átomos de hidrógeno de los ácidos grasos poliinsaturados que predominan en los aceites de semillas, como girasol o soja.

Así, los ácidos grasos poliinsaturados de estos aceites vegetales cambian su estructura natural, llamada cis, por una artificial de tipo trans. Y su composición y estructura -que se anuncia como 100% vegetal- acaba teniendo poco que ver con las de un aceite vegetal natural.

Recientes estudios revelaron que las grasas trans hacen descender el colesterol "bueno" (HDL) y elevan el "malo" (LDL), aumentando el riesgo de arteriosclerosis.

Pero, también, los ácidos grasos de tipo trans pueden inhibir algunas transformaciones de otros ácidos grasos esenciales, retrasando el crecimiento y la maduración del cerebro.

En los Estados Unidos determinaron que el riesgo de sufrir enfermedades coronarias es un 66% mayor entre consumidores habituales de margarina que entre quienes no la consumen.

Mientras se apruebe una legislación que regule el tratamiento de estas grasas la única solución es disminuir voluntariamente su consumo.

Actualmente, se calcula que la dosis media de grasas trans en América del Norte y Europa es de unos 5,5 gramos, aunque puede llegar a rozar los 13 gramos diarios en casos concretos. Lo ideal es evitarlas y eliminarlas después completamente.

Además, se sospecha que una acumulación de ácidos grasos trans en la  dieta  de la madre pueda influir en un peso menor del bebé al nacer, predisponiéndole a padecer enfermedades cardiovasculares.

Precauciones en el hogar

Además de los procesos industriales, algunos tratamientos domésticos, como la fritura, pueden acabar transformando los ácidos grasos en trans. Una fritura mal realizada acaba por oxidar y descomponer el aceite, modificando su estructura. Por eso se recomienda el uso de aceite de oliva virgen, no superar nunca los 180º C y no reutilizar el aceite nunca más de tres o cuatro veces.

Los 10 prohibidos

Patatas fritas (150 g): 7 gr. de grasas trans.
Pastel de manzana industrial (1 unidad): 6 gr. de grasas trans.
Bollo industrial (1 unidad): 5-6 gr. de grasas trans.
Hamburguesa (200 gr.): 3 gr. de grasas trans.
Quesito (1 unidad): 2,2-5,2 gr. de grasas trans.
Magdalena (1 unidad): 1-2,1 gr. de grasas trans.
Galletas (2 unidades): 1,3 gr. de grasas trans.
Margarina (1 cucharada): 0,9 gr. de grasas trans.
Panecillo comercial (1 unidad): 0,85 gr. de grasas trans.
Fuente: Infobae.com
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Hacia "las Américas libres de grasas trans"

Hacia "las Américas libres de grasas trans"

Clientes compran comida rápida en San Salvador. Una iniciativa nueva de la OPS busca eliminar las grasas trans de los alimentos en las Américas. (Foto © Gilles Collette/OPS)

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) está promoviendo una iniciativa para la eliminación de las grasas trans industriales de los alimentos en todos los países de las Américas.

Un grupo de trabajo especial convocado por la OPS/OMS para considerar esta meta declaró que al reducir el consumo de grasas trans en apenas 2% a 4% del total de calorías es posible evitar más de 225.000 ataques cardíacos en América Latina y el Caribe.

"Esto es algo que los grandes productores de alimentos pueden hacer en cuestión de meses o como máximo en un par de años", dijo Ricardo Uauy, presidente de la Unión Internacional de Ciencias Nutricionales y profesor de Nutrición en Salud Pública en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. "Algunas empresas de alimentos ya lo están haciendo".

En septiembre, la OPS organizó una reunión con representantes de la industria alimenticia para informar de los resultados del grupo de trabajo y para discutir esfuerzos combinados para implementar sus recomendaciones. Algunas de estas empresas fueron Burger King Corporation, Cargill Inc., Con-México (Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo A.C.), Grupo ARCOR, Kraft Foods, Kellogg Company, McDonald's Corporation, Nestlé, PepsiCo, SADIA S.A., Watt's S.A. y Yum! Brands, Inc.

El grupo de trabajo citó pruebas científicas de que el consumo de grasas trans aumenta el riesgo de cardiopatía coronaria y posiblemente también el riesgo de muerte súbita de origen cardíaco, y de diabetes mellitus. El consumo de grasas trans eleva los niveles del "colesterol malo" (LDL) a la vez que baja los del "colesterol bueno" (HDL) y daña las células de los vasos sanguíneos, lo que contribuye a inflamación y bloqueo, y a ataques del corazón.

Aunque las grasas trans están presentes en pequeñas cantidades en los alimentos sin procesar, se encuentran principalmente en alimentos procesados que contienen aceites vegetales parcialmente hidrogenados, los cuales se suelen usar porque mejoran la textura de los alimentos y aumentan la duración de los productos.

Algunas compañías y gobiernos ya han tomado medidas para reducir las grasas trans en los alimentos. El año pasado, Dinamarca aprobó leyes que limitan las grasas trans a 2% del total de grasa en todos los alimentos vendidos en el país. Tanto en Canadá como en Estados Unidos es obligatorio que en las etiquetas de los alimentos procesados se indique si contienen grasas trans y se recomienda que el público reduzca el consumo de grasas trans al mínimo posible. En Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Paraguay y Uruguay se están considerando propuestas para reducir el consumo de grasas trans por toda la población.

Varias empresas de la industria alimentaria, como McDonald's, Unilever y Kraft Foods, han reducido o eliminado voluntariamente las grasas trans en sus productos. En Argentina y Brasil, ciertas empresas locales han comenzado a remplazar los aceites parcialmente hidrogenados por aceites no saturados, no hidrogenados. En Costa Rica y Uruguay, los productores locales de aceite vegetal han comenzado a producir y a comercializar aceites más saludables.

Para acelerar todo este proceso, el grupo de trabajo de la OPS sugirió lo siguiente:

  • Las grasas trans deben eliminarse del suministro de alimentos en las Américas y deben promoverse las grasas no saturadas como alternativa.
  • Esto exigirá medidas reglamentarias establecidas por los gobiernos, además de las medidas que la industria adopte voluntariamente.
  • Las grasas trans deben limitarse legalmente a menos de 2% de la grasa total presente en los aceites vegetales y las margarinas blandas, y a menos de 5% en los otros alimentos.
  • Otras medidas que los gobiernos podrían considerar son el etiquetado para dar a conocer el contenido de grasas trans en los alimentos, normas para reglamentar las afirmaciones sobre propiedades saludables de los alimentos, y declaración obligatoria de los tipos de grasas en los alimentos servidos en restaurantes, programas de ayuda alimentaria, escuelas y otros servicios de alimentación.
  • Los líderes de salud pública deben trabajar con la industria y fijar un cronograma para la eliminación gradual de las grasas trans, además de promover aceites y grasas más saludables en los alimentos.
  • Los gobiernos deben apoyar a los pequeños productores y servicios de alimentos para que eliminen las grasas trans y adopten alternativas más saludables.
  • La OPS/OMS debe encabezar los esfuerzos hemisféricos hacia una América libre de grasas trans al asignar la máxima prioridad a la iniciativa en la agenda regional de salud y ayudando a los países para que formulen políticas, leyes y reglamentos necesarios para poner en práctica la iniciativa y medir su progreso.

La OPS busca recursos para emprender una serie de actividades que pongan en práctica las recomendaciones del grupo de trabajo "Américas Libres de Grasas Trans", y para monitorear y evaluar el consumo y las fuentes de grasas trans en la Región así como para organizar talleres de capacitación de funcionarios.

Las conclusiones y recomendaciones del grupo de trabajo de la OPS/OMS se pueden leer en linea.



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